Diferencia entre crédito simple y crédito revolvente

En el sistema financiero existen distintos tipos de crédito clasificados con base en su uso, plazo o forma de pago. Los dos tipos de crédito más comunes y que seguramente has escuchado son el crédito simple y el crédito revolvente. Ambos términos están relacionados con la forma en que se dispone y paga el crédito.

Los créditos simples son aquellos que una vez utilizados no puedes volver a disponerlos aún habiendo pagado una parte o la totalidad del adeudo por lo que es necesario formalizar una nueva operación para obtener un siguiente préstamo, algunos ejemplos de crédito simple son el crédito hipotecario, el crédito de nómina y tu préstamo Baubap.

Por el contrario, los créditos revolventes funcionan de tal manera que los puedes utilizar y pagar sin necesidad de celebrar un nuevo contrato o ser analizado por la institución otorgante nuevamente. Un crédito revolvente funciona sobre un monto de crédito máximo que puedes utilizar, pagar y volver a utilizar de forma inmediata. El ejemplo más común de este tipo de créditos son las Tarjetas de Crédito.

Ahora ya sabes la diferencia entre dos de los créditos más comunes.